EmmaHace ya unas semanas apareció una noticia de un personaje que había utilizando una impresora 3d para construir un arma de fuego funcional. En aquel momento, uno de los comentarios que más leí en repetidas ocasiones, fue que porqué no se utilizaba la tecnología para cosas realmente útiles, y no sólo para armas o figuritas inservibles. Pues bien, haciendo memoria he recordado esta historia de una pequeña luchadora con ganas de vivir y jugar, que compensa de alguna forma, otro tipo de historias.

El nombre de la pequeña de dos años es Emma, nació con AMC (artrogriposis múltiple congénita) un trastorno que impide el desarrollo de músculos y articulaciones. Cuando Lavelle, la madre de Emma, conoció la existencia del exoesqueleto robótico Wilmington (WREX) vio claramente que era lo que su hija necesitaba para tener una vida más fácil.

Los desarrolladores de WREX se enfrentaron al problema del tamaño de Emma, necesitaba un exoesqueleto diminuto y muy ligero, que con los medios tradicionales no podian fabricar. Para salvar el problema del peso y construcción de piezas pequeñas pero detalladas, utilizaron una impresora 3d de Stratasys. El resultado fue fantástico. Emma puede llevarlo a diario en su casa y durante su terapia ocupacional. Además, la flexibilidad del diseño 3d permite realizar mejoras continuas que mejoren el exoesqueleto, diseñando, imprimiendo y probándolo prácticamente en el mismo día.

Gracias a Emma, actualmente hay 15 niños que utilizan los dispositivos WREX. Para estos pequeños los beneficios que obtienen en su vida diaria son innumerables, para Emma simplemente son sus “Brazos mágicos” que le permiten hacer cosas que de otra forma serían imposibles.

El dispositivo WREX se desarrolló gracias a Nemours y el hospital infantil Alfred I. Du pont.

 

 

 

 

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